Enfrentarse a una incapacidad laboral puede generar incertidumbre tanto para trabajadores como para departamentos de Recursos Humanos. Conocer exactamente cómo se realiza el pago de incapacidades del IMSS es fundamental para garantizar que este derecho se ejerza correctamente y sin contratiempos.
¿Qué es una incapacidad del IMSS?
Una incapacidad del IMSS es un documento médico oficial que certifica la imposibilidad temporal de un trabajador para desempeñar sus actividades laborales debido a enfermedad, accidente o maternidad. Este certificado no solo justifica la ausencia laboral, sino que también es la base para recibir un subsidio económico.
¿Qué es el subsidio por incapacidad?
El subsidio por incapacidad es un pago realizado por el IMSS a los trabajadores que están asegurados y que, derivado de alguna enfermedad general o riesgo de trabajo, se encuentren imposibilitados de prestar un servicio personal subordinado.
El objetivo de este subsidio es compensar el salario que dejará de percibir el trabajador derivado de alguna incapacidad.
La remuneración por incapacidad constituye un derecho que poseen todos los empleados que se inscriben en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esta prestación representa una red de seguridad financiera crucial para los trabajadores mexicanos, permitiéndoles recuperarse adecuadamente sin preocupaciones económicas inmediatas.

Tipos de incapacidades cubiertas por el IMSS
Incapacidad por enfermedad general
El artículo 96 de la Ley del Seguro Social (LSS) establece que:
- El asegurado tendrá derecho a un subsidio por incapacidad temporal en dinero que se otorgará cuando la enfermedad lo incapacite para el trabajo
- El subsidio se pagará a partir del cuarto día del inicio de la incapacidad, mientras dure esta y hasta por el término de cincuenta y dos semanas.
- Si al concluir dicho periodo, el asegurado continúa incapacitado, previo dictamen del Instituto, se podrá prorrogar el pago del subsidio hasta por veintiséis semanas más.
- El artículo 97 de la Ley del Seguro Social (LSS) señala que el asegurado solo percibirá el subsidio que se establece en el artículo anterior, cuando tenga cubiertas por lo menos cuatro cotizaciones semanales inmediatamente anteriores a la enfermedad
- Los trabajadores eventuales podrán percibir el subsidio cuando tengan cubiertas seis cotizaciones semanales en los últimos cuatro meses anteriores a la enfermedad.
Incapacidad por riesgo de trabajo
Cuando un trabajador sufre un accidente o enfermedad directamente relacionada con su actividad laboral, recibe una incapacidad por riesgo de trabajo. El IMSS otorga una pensión equivalente al 100% del salario base desde el primer día de incapacidad.
Incapacidad por maternidad
Las trabajadoras embarazadas tienen derecho a una incapacidad por maternidad que cubre 84 días en total: 42 días antes del parto y 42 días después. Durante este periodo, reciben el 100% de su salario base de cotización.
Este beneficio comienza a partir de la semana 34 de gestación. Además, en casos especiales como partos prematuros, el IMSS ajusta los días de incapacidad para garantizar el periodo completo de recuperación posparto.
Requisitos para solicitar el pago de incapacidades IMSS
- Certificado de incapacidad. Expedido por médicos del IMSS tras una valoración. Contiene información como el diagnóstico, duración de la incapacidad y tipo (inicial, subsecuente o alta médica). Sin este documento oficial, no es posible iniciar el trámite de pago.
- Cuenta CLABE para recibir pagos. Para recibir el subsidio, el trabajador debe proporcionar una cuenta bancaria con CLABE interbancaria. Se requiere presentar un estado de cuenta bancario junto con identificación oficial y documento con el Número de Seguridad Social.
- Semanas de cotización requeridas. Para incapacidades por enfermedad general, se requieren al menos cuatro semanas de cotización inmediatas anteriores. En caso de maternidad, la trabajadora debe haber cotizado 30 semanas en el último año. Para riesgos de trabajo, no se exige un mínimo de semanas cotizadas.
Proceso paso a paso para tramitar el pago de incapacidades
1. Identificar la clínica correspondiente
El primer paso es acudir a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) asignada. El trabajador puede consultar su clínica en la app IMSS Digital, portal web o llamando al Centro de Contacto Institucional.
Es importante verificar la UMF correcta, ya que acudir a una clínica diferente puede dar como resultado la negación del servicio o complicaciones en el trámite.
2. Acudir a consulta médica
Durante la consulta, el médico del IMSS evaluará la condición del trabajador y determinará si procede la incapacidad. Si es así, expedirá el certificado especificando el diagnóstico y los días de reposo recomendados.
El IMSS ha simplificado este proceso, permitiendo que el trámite se realice tanto presencial como en línea, sin costo adicional.
3. Registro de cuenta bancaria
El trabajador debe registrar su cuenta CLABE para recibir el pago de incapacidades. Este registro puede realizarse:
- En línea a través del portal IMSS Digital
- Presencialmente en ventanillas de prestaciones económicas
- Mediante la app IMSS Digital

4. Solicitud del pago
El trabajador debe tramitar el pago dentro de los cinco días hábiles posteriores a la emisión del certificado médico. Para ello, deberá presentar:
- Identificación oficial vigente
- Certificado único de incapacidad
- Número de Seguridad Social
- Comprobante de cuenta CLABE
¿Cuánto es el monto que paga el IMSS por subsidio por incapacidad?
El artículo 98 de la Ley del Seguro Social (LSS) indica que el subsidio en dinero que se otorgue a los asegurados será igual al sesenta por ciento del último Salario Diario de Cotización. El subsidio se pagará por periodos vencidos que no excederán de una semana, directamente al asegurado o a su representante debidamente acreditado.
En el caso de incapacidades por enfermedad general, el IMSS le paga al trabajador el 60% del último Salario Base de Cotización a partir del cuarto día, quedando descubierto en su totalidad los primeros tres días.
Hay empresas que tienen un plan de previsión social, en el cual se comprometen a darles a sus trabajadores un subsidio durante los días en que están imposibilitados a prestar sus servicios. Es decir, cubrirles los tres primeros días de incapacidad por enfermedad general al 100% y para los días restantes el 40 % restante de su percepción por el tiempo que dure la incapacidad.
Cabe recordar que, de acuerdo con el artículo 93, fracción IX de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) no se pagará el impuesto por ingresos consideraros de previsión social. Sin embargo, dicho concepto cuenta con la limitante establecida en el penúltimo párrafo de este artículo, que dice:
“La exención aplicable a los ingresos obtenidos por concepto de prestaciones de previsión social se limitará cuando la suma de los ingresos por la prestación de servicios personales subordinados o aquellos que reciban, por parte de las sociedades cooperativas, los socios o miembros de las mismas y el monto de la exención exceda de una cantidad equivalente a siete veces el valor de la UMA, elevado al año; cuando dicha suma exceda de la cantidad citada, solamente se considerará como ingreso no sujeto al pago del impuesto un monto hasta de una UMA, elevado al año. Esta limitación en ningún caso deberá dar como resultado que la suma de los ingresos por la prestación de servicios personales subordinados o aquellos que reciban, por parte de las sociedades cooperativas, los socios o miembros de las mismas y el importe de la exención, sea inferior a siete veces el valor de la UMA, elevado al año”.
Métodos de pago de incapacidades
Pago en ventanilla bancaria
Este método tradicional permite cobrar el subsidio directamente en bancos autorizados. Para ello, el trabajador debe presentar:
- Identificación oficial vigente
- Certificado de incapacidad original
- Número de Seguridad Social
Aunque este método es accesible para quienes no tienen cuenta bancaria, implica desplazamientos y posibles tiempos de espera.
Depósito en cuenta bancaria
La opción más eficiente es recibir el pago mediante depósito directo. Este método elimina la necesidad de acudir físicamente a cobrar, permitiendo al trabajador enfocarse en su recuperación mientras recibe su subsidio automáticamente.
Pago a través del empleador
Algunas empresas tienen convenios con el IMSS para incluir el subsidio por incapacidad directamente en la nómina del trabajador. Este método simplifica el proceso tanto para empleados como para empleadores.
La empresa adelanta el pago al trabajador y posteriormente el IMSS reembolsa ese monto al empleador, evitando que el trabajador realice trámites adicionales.
Plazos y tiempos para el pago de incapacidades
Los tiempos de pago varían según el tipo de incapacidad y el método de cobro seleccionado.
Para incapacidades por enfermedad general, el pago inicia a partir del cuarto día y se realiza generalmente al tercer día hábil después de la expedición del certificado.
En caso de riesgos de trabajo o maternidad, el pago comienza desde el primer día de incapacidad. Si después de cinco días hábiles no se ha recibido el pago, se recomienda:
- Verificar el estatus en el portal IMSS Digital
- Contactar al Centro de Atención Telefónica del IMSS
- Acudir a la ventanilla de prestaciones económicas de la UMF correspondiente
Derechos y beneficios al recibir el pago de incapacidades
Protección económica durante la recuperación
El subsidio garantiza un ingreso durante el periodo de incapacidad:
- Para enfermedad general, corresponde al 60% del salario base
- Para riesgos de trabajo y maternidad, alcanza el 100%
Esta protección permite al trabajador enfocarse en su recuperación sin preocupaciones financieras inmediatas.
Acceso a atención médica
Durante el periodo de incapacidad, el trabajador mantiene su derecho a recibir atención médica completa en el IMSS, incluyendo consultas, medicamentos y terapias de rehabilitación.
Este beneficio es fundamental para garantizar una recuperación adecuada y el eventual retorno a las actividades laborales.
Continuidad del empleo
La Ley Federal del Trabajo protege al trabajador incapacitado, prohibiendo el despido por esta causa. El periodo de incapacidad se considera como tiempo efectivo de trabajo para efectos de antigüedad y derechos laborales.
Esta protección es importante en incapacidades prolongadas, por lo que asegura que el trabajador pueda reintegrarse a su puesto una vez recuperado.
Protección contra despidos injustificados
Durante el periodo de incapacidad, el trabajador está protegido contra despidos. Cualquier terminación laboral durante este tiempo puede considerarse injustificada y dar lugar a demandas laborales.
Esta garantía legal brinda tranquilidad al trabajador, permitiéndole concentrarse en su recuperación sin temor a perder su empleo.

Derecho a rehabilitación y reintegración laboral
En casos de incapacidades prolongadas o permanentes parciales, el trabajador tiene derecho a programas de rehabilitación y readaptación laboral. Según Conceptos Jurídicos, la incapacidad permanente parcial puede ser reconocida entre el 25% y el 50% de afectación, o superior al 50%.
Estos programas facilitan la reincorporación al trabajo, adaptando las condiciones laborales a las nuevas capacidades del trabajador cuando sea necesario.
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